
Cacao de verdad,
nada más.
Cacao 100% puro, sin azúcar añadida, sin aditivos ni rellenos. Una taza que no te acelera: te acompaña.
- 100% cacao puro
- Sin azúcar añadida
- Formatos 250 g · 500 g · 1 kg
- Envíos en Chile

¿Cuál es la diferencia?
Cacao en pasta
Se obtiene al moler el grano de cacao manteniendo naturalmente su grasa o manteca de cacao. Más intenso, cremoso y profundo: mi favorito para una taza envolvente.
Ver cacao en pastaCacao en polvo
Parte de la manteca de cacao ha sido retirada durante su procesamiento. Práctico y versátil para el día a día: cacao caliente, smoothies, bowls y recetas.
Ver cacao en polvo¿Por qué cacao?
Vivimos tomando cosas para funcionar, acelerar o desconectarnos.
El café muchas veces nos lleva a la urgencia.
El alcohol muchas veces nos desconecta.
Pero el cacao propone otra cosa.
No viene a acelerarte.
No viene a apagarte.
No viene a sacarte de ti.
El cacao te invita a conectar.
Con tu cuerpo.
Con tu respiración.
Con una conversación.
Con una pausa real.
Con el corazón.
Porque una taza de cacao puede ser algo simple y delicioso, pero también puede ser una forma de volver a ti.
Café
- Activa.
- Acelera.
- A veces lleva a la urgencia.
Alcohol
- Suelta.
- Desconecta.
- A veces evade.
Cacao
- Conecta.
- Acompaña.
- Vuelve al corazón.
No se trata de que uno sea bueno y otro malo. Se trata de elegir desde dónde quieres encontrarte contigo.
¿Por qué Doula Cacao?
Porque es cacao 100% puro. Sin azúcar añadida. Sin mezclas raras. Sin disfrazar su sabor.
Es cacao real: profundo, intenso, naturalmente amargo y delicioso.
Puedes tomarlo como una pausa, usarlo en recetas, prepararlo caliente, hacerlo frío, compartirlo en casa o convertirlo en un pequeño ritual.
Doula Cacao no es solo para ceremonias. Es para la vida cotidiana: la mañana, la tarde, cocinar, regalar, volver a ti. Y también, simplemente, porque es rico.
No más urgencia.
No más desconexión.
Cacao para volver al corazón.
Doula Cacao es 100% cacao puro, sin azúcar añadida, delicioso y real.
Tu taza en cuatro pasos
- 1Calienta 150–250 ml de agua, leche o bebida vegetal, sin dejarla hervir.
- 2Agrega tu cacao: 1 a 2 cucharaditas de polvo, o 10 a 15 g de pasta.
- 3Mezcla lento hasta que quede cremoso.
- 4Endulza solo si lo deseas y tómala sin pantallas.
No necesitas una ceremonia perfecta. Solo tu taza, unos minutos y presencia.

